Testimonios de seminaristas

 






Borja


Tengo diecinueve años y soy el tercero de siete hermanos. Mis padres son del Opus Dei. El excepcional ambiente de la Obra me ayudó mucho a la hora de discernir.

Cuando vuelvo la mirada hacia atrás, veo mi vida y detrás de ella, la profunda voz de Dios que me ha ido guiando. Creo que puedo decir eso con seguridad, porque el Señor comenzó a susurrarme al oido cuando sólo tenía seis años. Fue en esos momentos cuando nació en mi interior, por primera vez, la inquietud de ser sacerdote.

Nunca he podido explicar muy bien el origen de ese deseo, y que el Señor me haya llamado a tan corta edad. Pienso que su sentido y fundamento está en aquellas palabras que le dijo Dios al profeta Jeremías: "antes de haberte formado yo en el seno materno, te conocía; y antes de que nacieses, te tenía consagrado".

 

Como en todo proceso vocacional, en el mío ha habido muchos momentos difíciles: momentos de verdadero desierto en los que no se ve nada y la ilusión parece que se desvanece. Las circunstancias no eran favorables, tenía dificultad con algunas asignaturas, y comencé a plantearme otros caminos... pero la llamada al sacerdocio renacía en mi alma con más fuerza.

A medida que vamos conociendo al Señor, Él nos va indicando las luces del camino. Dios se sirve de todo: de tu familia, de los acontecimientos de tu vida, del ambiente en el que has nacido, de tus ilusiones, de tus amigos... ¡y hasta de tus propias limitaciones! ¿Qué sería yo sin la formación que me han dado mis padres, sin las personas que Dios ha ido poniendo a mi lado, sin los lugares donde me he ido formando?

La experiencia que estoy viviendo en el Seminario es muy buena. Vivimos en comunidad, participamos con otros jóvenes en actividades de la diócesis, profundizamos en el estudio teológico en la universidad, y estamos empezando a colaborar con diversas parroquias. Gracias al Seminario, aquel a quien Dios llama al sacerdocio aprende a prepararse para la misión que Dios le ha confiado.

 

Fuente: Seminario Mayor de Alcalá de Henares