El fundador de la Familia de Schoenstatt es el Siervo de Dios José Kentenich, que nació el 18 de noviembre de 1885 en Alemania, en un enclave cercano a Colonia.
Fue ordenado sacerdote el 8 de julio de 1910. Durante los primeros años de su labor pastoral fue poniendo los fundamentos de la Familia de Schoenstatt y formando las comunidades sacerdotales y laicales que la componen. A partir de 1926 fue fundando los diferentes Institutos Seculares de Schoenstatt.
Su anhelo era anunciar la grandeza de la Madre de Dios y formar nuevos hombres y comunidades en los que resplandeciera la presencia y la imagen de María,
Fue detenido por la Gestapo en septiembre de 1941 y enviado al campo de concentración de Dachau donde permaneció hasta abril de 1945.
Sufrió ejemplarmente cuando, a partir de 1949, su Obra sufrió lo que en la literatura espiritual se denomina "la contradicción de los buenos"; en su caso, por parte de la Jerarquía de la Iglesia. Durante esa dolorosa prueba, obedeció de forma heroica, residiendo a partir de entonces en Milwaukee (EE.UU) y sosteniendo su Obra con su oración, su profunda humildad y su obediencia rendida a la Iglesia.
Cuando regresó a Schoenstatt en 1965, ya anciano, dedicó todas sus energías al impulso apostólico de su Obra por todo el mundo. Falleció inesperadamente, después de celebrar la Santa Misa, el 15 de septiembre de 1968. Las palabras que eligió como epitafio -Dilexit Ecclesiam (amó a la Iglesia)- son el mejor resumen de su egregia personalidad y de su vida.
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