El Opus Dei, el PP* y el gorro de don Federico
Por si no queda claro...
(PP son las siglas del Partido Popular, un partido político español)
- El Opus Dei es una realidad eclesial extendida por los cinco continentes que no tiene nada que ver con la politica, y menos con la de un país en concreto, como sabe cualquier persona informada.
Cuenta con decenas de miles de miembros y cooperadores que viven en numerosas naciones y que sostienen, como es lógico, opiniones muy diversas en las llamadas “materias temporales”: culturales, artísticas, políticas, etc.
- Esto -que parece entenderse con bastante claridad en los países con siglos de tradición democrática- no se discierne con tanta lucidez en países como España.
Ignoro las causas de esa dificultad de comprensión: posiblemente algunas causas sean generacionales, de mentalidad, involuntarias; otras procederán, quizá, de la falta de una información crítica sobre el asunto; sin descartar que algunas supuestas incomprensiones, en casos particulares, obedezcan a tácticas e intereses concretos de carácter político.
No faltan los que se obstinan, en cada quinquenio, con asimilar el Opus Dei -una realidad de la Iglesia Universal- a tal o cual formación política de la Península, de las Islas Canarias, o de Ceuta, Melilla y Baleares.
Sin embargo es patente –es Historia de España- que entre los miembros del Opus Dei, como sucede entre los católicos españoles, hay de todo, políticamente hablando: de todos los colores del arcoiris político que son compatibles con la fe cristiana.
liberales
defensores a ultranza de la unidad de España
medio defensores de la unidad de España
separatistas de las diversas naciones
medio separatistas
nostálgicos
monárquicos
antimonárquicos
un pelín monárquicos
monárquicos con un toque liberal
personas a las que le da igual la monarquía que la república
personas a las que no les da igual la monarquía que la república en absoluto
republicanos convencidos
republicanos con dudas
medio republicanos
republicanos de la III República
socialistas
socialistas con reparos
socialistas sin reparos, pero con este matiz
de izquierdas
medio socialistas con ese otro matíz
medio socialistas, pero tirando a centro
medio socialistas, tirando a derechas en unas cosas y a izquierdas en otras
de centro, tirando a izquierdas
de centro puro y sin matices
de centro puro, pero con matices
de centro, pero miré usted como están las cosas
de centro izquierda
de centro derecha
de no me aclaro
de usted ya me entiende
posibilistas
soñadores
realistas
utópicos
verdes de este grupo concreto
verdes en general
verdes muy preocupados por el chapapote
ecologistas
constitucionalistas
anticonstitucionalistas
regionalistas
de derechas de toda la vida
moderadamente de derechas
de derechas desde hace muy poco
moderadamente de izquierdas
de izquierdas desde que pusieron a este alcalde
de derechas desde que pusieron a este alcalde
muy de derechas
nacionalistas
no nacionalistas
cansados de oir hablar de nacionalismo y antinacionalismo
cantonalistas
ni fu ni fa
muy de izquierdas en lo social
medio nacionalistas
militantes entusiastas de un partido
personas
que no militan en ningún partido y menos con entusiasmo
muy concienciados con la política
muy concienciados con llegar a fin de mes con el sueldo que tengo
del "no se sabe"
del "no me aclaro con lo que pasa en política"
políticos profesionales
contentísimos con los políticos
insatisfechos con los políticos
hartos de los políticos
hartos del tráfico de la capital
etc.
- Basta estar al tanto de la historia española reciente y seguir la prensa diaria, para estar informado de la diversidad de opciones de aquellas personas del Opus Dei que han intervenido en la vida pública española y que han hablado del tema: hay figuras como el primer Presidente del Senado de la época democrática, militantes de partidos nacionalistas separatistas, etc.
- Todas estas explicaciones resultan superfluas, como he dicho, para los ciudadanos de naciones y países que han gozado durante décadas de libertad religiosa y civil.
Pero en España hay que explicar todavía esto. Quizá sea una consecuencia inevitable de las mentalidades que se forjan bajo las dictaduras, incapaces de entender el sentido de la libertad. Y eso lleva a tener que recordar lo obvio todavía en países como España, que han padecido periodos históricos propensos a las confusiones político-religiosas.
- Sin embargo, tengo la impresión de que las generaciones jóvenes de ciudadanos españoles detestan las intromisiones en la libre opción espiritual de cada uno.
Las nuevas generaciones de españoles, nacidas y criadas en tiempos de mayores libertades políticas, y con un mayor sentido de la democracia, comprenden cada vez mejor (afortunadamente) la irritación de señores como D. Federico Gómez Pardo, que escribía en el diario El País el 2 de mayo de 2004:
“Y de lo que estoy hasta el gorro es de que se identifique el Opus Dei con la política o con el PP.
Personalmente –y lamento la alusión propia-en los años sesenta milité en un partido clandestino, luché por la desaparición del SEU, fui el primer presidente del Sindicato Libre de Estudiantes de la Escuela de Agrónomos de Valencia.
Estuve perseguido por la policía, pasé por la Brigada político-social y tuve una demanda judicial por mis actividades como dirigente estudiantil. ¡Y ya era del Opus Dei!
¿Por qué no se entiende que en la Obra tenemos total libertad en cuestiones políticas?
Pues, por si no queda claro, diré que soy republicano, no me gusta el PP y he votado siempre al que me ha dado la realísima gana.”
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José Miguel Cejas
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