Junto con los estudios eclesiásticos, san Josemaría estudió Derecho en la Facultad que estaba en la Plaza de la Magdalena.
Seguía los consejos que le había dado su padre y se había matriculado en 1923, cuando era todavía seminarista.
La antigua Universidad zaragozana contaba entonces con las Facultades de Derecho, Medicina, Ciencias y Filosofía y Letras.
Domingo Fumanal, uno de sus compañeros de clase, recuerda al joven Josemaría Escrivá en medio del ajetreo juvenil de las aulas siempre sonriente y abierto a todos. «Era ‑comenta‑ un magnífico compañero, un verdadero amigo".
"Me llamó siempre la atención su humildad y su sencillez. Era muy inteligente ‑listo‑, culto, de trato afable y llano, educado».
«En la Facultad observé ‑evocaba José López Ortiz, futuro Obispo de Tuy, que coincidió con don Josemaría en fechas de exámenes‑ que todos le conocían, y además por su carácter comunicativo y alegre se veía que era muy apreciado».
«Llevó muy bien algunas contrariedades familiares en las que se encontró –añade Fumanal-.
Debió de ser muy duro para él ‑sobre todo por el gran corazón que tenía‑ encontrarse con que sus tíos no le ayudaron, ni acompañaron a su madre en los momentos tan difíciles y dolorosos por los que tuvieron que pasar. Sin embargo nunca murmuró de nadie».

Orla académica