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Opus Dei en Andalucía

 


Transcribo una entrevista de la agencia Veritas realizada en junio de 2004 a Gregorio Ruiz Pérez, vicario del Opus Dei en Andalucía Occidental y Extremadura desde 1999.

 

- En 1938 el Fundador del Opus Dei pisó tierras andaluzas y en 1944 llegaron los primeros fieles del Opus Dei a Andalucía, hace ahora sesenta años. ¿Qué ilusiones tenía san Josemaría en la labor que realizaría aquí la Obra? ¿Podría hacer un balance del trabajo de estos años?

Gregorio Ruiz Pérez: La tarea que San Josemaría soñaba para nosotros era nuestra colaboración con todos los demás cristianos en la gran misión de ser testimonio del Evangelio de Cristo.

El proyecto de la Obra en Andalucía se desarrolla cada día de uno en uno: de una parte, incitando a cada cual a mejorar personalmente y a llevar la luz de Cristo a su ambiente; y, de otra, con la educación humana, ética, cultural y espiritual que se presta a gente de toda condición a través de sus centros asistenciales y educativos.

 

El balance es de alegría y de agradecimiento. De alegría porque todas esas mejoras personales y colectivas quedan en las diócesis donde trabaja el Opus Dei y son, por tanto, para la Iglesia. Y de agradecimiento porque, por encima de nuestros defectos, es Dios quien hace rendir esos frutos de santidad y de deseos de mejora, en tanta gente que se acerca al Opus Dei para recibir aquello que la Obra sabe dar: una formación espiritual para quien quiera recibirla.

- ¿Qué labor han desempeñado las iniciativas del Opus Dei en el desarrollo de la Comunidad Autónoma andaluza?

Gregorio Ruiz Pérez: Las iniciativas del Opus Dei en Andalucía responden al afán noble de los fieles de la Prelatura por solucionar los problemas de su tiempo con una impronta cristiana.

Pienso por ejemplo en la labor social y asistencial del centro educativo Altair en Sevilla, donde se educan jóvenes de barrios muy necesitados de Sevilla; en un centro pionero en la capacitación profesional de la mujer como es Ribamar, también en Sevilla; o los centros universitarios como los colegios mayores Alsajara o Albayzín en Granada; y también los centros de promoción rural, para la mejor capacitación de la gente del campo, en las provincias de Sevilla, Córdoba, Badajoz o Almería.

- ¿Qué nuevos proyectos están en marcha actualmente?

Gregorio Ruiz Pérez: Lo más importante es la labor que cada uno de los fieles del Opus Dei realiza con ocasión de su trabajo y en medio de sus ocupaciones. En este sentido se podría decir que hay tantos proyectos como personas.

Pero, por concretar alguna iniciativa de tipo corporativo, está prevista la apertura de nuevos centros en El Puerto de Santa María, en Almodóvar del Río y en el barrio sevillano del Cerro del Águila, y la promoción por ejemplo de más actividades solidarias relacionadas con la mujer, la juventud y la familia en países del Este de Europa y en América.

- En la actualidad, ¿Cuál es la aportación del Opus Dei a la Iglesia andaluza?

Gregorio Ruiz Pérez: Por solidaridad y por justicia, el Opus Dei contribuye a la comunidad eclesial con sus iniciativas asistenciales, educativas y sociales, porque los cristianos debemos trabajar por la Iglesia y por los demás. Pienso por ejemplo en la labor de las asociaciones juveniles en todas las ciudades andaluzas; en los centros educativos antes mencionados; en los centros de promoción rural para gente del campo; o en los centros universitarios donde se ofrece a quien lo desea una preparación humana, académica y cristiana.

Pero claro, la mayoría de los fieles del Opus Dei trabajan por su cuenta y procuran tener ese afán de servir a la Iglesia y a los demás allí donde están, y ésa me parece que es, junto con la contribución institucional, la mejor aportación.

- ¿Cómo es la relación del Opus Dei con los obispos de las diócesis en las que trabajan?

Gregorio Ruiz Pérez: De gran cariño, de mutua cooperación y perfecta compenetración, puesto que el Opus Dei quiere ser una ayuda en la aplicación de las orientaciones pastorales en cada diócesis donde trabaja.

- Si en estos momentos el Fundador del Opus Dei estuviese con los fieles andaluces de la Obra ¿Qué piensa que les diría?

Gregorio Ruiz Pérez: Lo pienso con sus mismas expresiones: un renovado afán por hacer las cosas bien; hacer lo que se debe y estar en lo que se hace; ser inconformistas; ser sembradores de paz y de alegría; y ser buenos cristianos y, por tanto, testigos de Cristo en medio de sus ocupaciones ordinarias.

- Por lo que respecta a las vocaciones, ¿Están creciendo en número?

Gregorio Ruiz Pérez: La Prelatura del Opus Dei lo que busca son frutos de santidad. Las vocaciones son un don de Dios para servir a la Iglesia. No nos importa el número, que gracias a Dios crece cada año, sino el afán de cada cual por ser buen instrumento en manos de Dios. A partir de ahí, cuanta más gente sirva a Dios y a la Iglesia, tanto mejor.

 

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