Algunas contradicciones del Opus Dei en España

 


No debe sorprender que el Opus Dei, habiendo nacido en España y contando en ella con muchos de sus miembros, encuentre algunas contradicciones en ese país.

Entre otras razones, porque pocas instituciones españolas se salvan de cierta tendencia hacia la denigración mutua que padecen muchos de sus habitantes desde hace siglos.


Es conocida la costumbre que lleva a algunos españoles al desencuentro, a la confrontación, a subrayar más lo que separa que lo que une, a la oposición vísceral, al insulto y la campaña denigratoria... aunque no se deba generalizar, porque muchos otros saben valorar objetivamente la realidad por encima de ciertos intereses mediáticos.


Escrivá decía, tras haber experimentado las contradicciones en carne propia:

En pocos sitios hemos encontrado menos facilidades que en España. Es el país -siento decirlo, porque amo profundamente a mi Patria- donde más trabajo y sufrimiento ha costado hacer que arraigara la Obra. Cuando apenas había nacido, encontró ya la oposición de los enemigos de la libertad individual y de personas tan aferradas a las ideas tradicionales, que no podían entender la vida de los fieles del Opus Del: ciudadanos corrientes que se esfuerzan por vivir plenamente su vocación cristiana sin dejar el mundo.

Tampoco las obras corporativas de apostolado han encontrado especiales facilidades en España. Gobiernos de países donde la mayoría de los ciudadanos no son católicos han ayudado con mucha más generosidad que el Estado español a las actividades docentes y benéficas promovidas por fieles de la Obra.

Si el Opus Dei está bien desarrollado en España -como también en algunas otras naciones- puede ser una concausa el hecho de que nuestra labor espiritual se inició allí hace cuarenta años, y la guerra civil española y después la guerra mundial hicieron necesario aplazar el comienzo en otros países. Quiero hacer constar, sin embargo, que desde hace años los españoles son una minoría en la Obra.

No quiero extenderme más sobre este asunto, pero aprovecho la ocasión para declarar una vez más que el Opus Dei no está vinculado a ningún país, a ningún régimen, a ninguna tendencia política, a ninguna ideología.

Lo cierto es que nadie que esté medianamente informado sobre los asuntos españoles puede desconocer la realidad del pluralismo existente entre los fieles de la Obra. Usted mismo seguramente podría citar muchos ejemplos.

…España es un país más, y los españoles somos una minoría. El Opus Dei nació geográficamente en España, pero desde el principio, su fin era universal. Por lo demás, yo tengo mi domicilio en Roma desde hace veinte años.


José Miguel Cejas

 

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