Entre col y col, lechuga

 

Para ganarse el Cielo

 


La fiesta de la Ascensión del Señor nos sugiere también otra realidad; el Cristo que nos anima a esta tarea en el mundo, nos espera en el Cielo. En otras palabras: la vida en la tierra, que amamos, no es lo definitivo; pues no tenemos aquí ciudad permanente, sino que andamos en busca de la futura ciudad inmutable.

Cuidemos, sin embargo, de no interpretar la Palabra de Dios en los límites de estrechos horizontes. El Señor no nos impulsa a ser infelices mientras caminamos, esperando sólo la consolación en el más allá. Dios nos quiere felices también aquí, pero anhelando el cumplimiento definitivo de esa otra felicidad, que sólo El puede colmar enteramente.

En esta tierra, la contemplación de las realidades sobrenaturales, la acción de la gracia en nuestras almas, el amor al prójimo como fruto sabroso del amor a Dios, suponen ya un anticipo del Cielo, una incoación destinada a crecer día a día. No soportamos los cristianos una doble vida: mantenemos una unidad de vida, sencilla y fuerte en la que se funden y compenetran todas nuestras acciones.

Es Cristo que pasa, 126

Vídeo de san Josemaría: "En la calle eres templo de la Trinidad"


 

Una receta sin col ni lechuga...

Calamares rellenos

  • 6 calamares medianos
  • 50 gr. de galleta rallada
  • 150 gr. de queso rallado
  • 1 copita de coñac
  • 2 yemas
  • 1 cdita de perejil
  • Sal y pimienta
  • Salsa:
  • 1 cebolla
  • 1 lata de puré de tomate
  • 1 zanahoria
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • Sal, pimienta, laurel, tomillo
Instrucciones
  • Limpiar los calamares, teniendo especial cuidado al sacarle la vejiga negra, los ojos, la boca y el cartílago interior.
  • Lavarlos muy bien con agua y vinagre, quitar los tentáculos y picarlos, mezclar en un tazón la galleta rallada, el queso rallado, una cucharadita de perejil, los tentáculos picados, las yemas, el coñac, sal y pimienta, mezclar bien y rellenar con esta preparación las bolsas de los calamares, coser la abertura, colocar en una cacerola media taza de aceite, dejar calentar y freír a fuego moderado los calamares de ambos lados (en ningún momento debe calentarse demasiado el aceite).
  • Cuando se hayan dorado, sazonar con sal y pimienta y rociar con el vino, agregar el puré de tomate, las cebollas cortadas en rodajas finas, las zanahoria también en rodajas finas, el laurel y el tomillo, continuar la cocción con la cacerola tapada y siempre a fuego moderado, alrededor de 20 minutos, cuidando que no se pegue en el fondo, antes de servir, probar el condimento y corregirlo, si fuera necesario.
  • Servir muy caliente con su salsa y acompañado de papas fritas a la cucharita.


...y un refrán

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