14 Julio
1. Evangelio:
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: "No penséis que he venido a la tierra a sembrar paz; no he venido a sembrar paz, sino espadas. He venido a enemistar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; los enemigos de cada uno serán los de su propia casa. El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí; y el que no coge su cruz y me sigue no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí la encontrará”.
2. Temas para pensar:
¿Está presente el Señor en mis días? ¿Concreto en el examen de la noche a qué hora haré mi oración al día siguiente? ¿Procuro hacerla cada día mejor, en una Iglesia si es posible, a una buena hora, sin distracciones, con mi agenda...?
3. Orar con los santos
Santa Catalina de Siena
*No cesa de orar quien no cesa de bien obrar... El afecto de la caridad equivale a una oración continua.
San Nilo
*No dará Dios la perseverancia, si no al que se la pida con perseverante oración.
Santa Teresa de Avila
*No deje nunca la oración. Dejar la oración es perder el camino.
San Efrén
*No hay en la vida del hombre tesoro comparable a la oración.
San Josemaría
* Si se abandona la oración, primero se vive de las reservas espirituales..., y después, de la trampa.
* La oración se desarrollará unas veces de modo discursivo; otras, tal vez pocas, llena de fervor; y, quizá muchas, seca, seca, seca... Pero lo que importa es que tú, con la ayuda de Dios, no te desalientes.
Piensa en el centinela que está de guardia: desconoce si el Rey o el Jefe del Estado se encuentra en el palacio; no le consta lo que hace y, en la mayoría de los casos, el personaje no sabe quién le custodia.
–Nada de esto ocurre con nuestro Dios: El vive donde tú vivas; se ocupa de ti; te conoce y conoce tus pensamientos más íntimos...: ¡no abandones la guardia de la oración!
* Meditación. –Tiempo fijo y a hora fija. –Si no, se adaptará a la comodidad nuestra: esto es falta de mortificación. Y la oración sin mortificación es poco eficaz.
* ¿Católico, sin oración?... Es como un soldado sin armas.
* Desprecias la meditación... ¿No será que tienes miedo, que buscas el anonimato, que no te atreves a hablar con Cristo cara a cara?
4. Propósito:
|