
La Custodia, con el Santísimo Sacramento,
recorre las calles de la Villa
en un clima de recogimiento y fervor
|
Aspecto de las inmediaciones de la iglesia
Con los estandartes de las diversas Cofradías se inicia la Procesión
Al fondo, tras los estandarte, el azul del Atlántico
Paso de diversas cofradías
Muchos fieles se suman a la Procesión
Salen también numerosas niñas y niños que han hecho este año la Primera Comunión
Los Cofrades llevan las insignias de sus respectivas Cofradías
Los Cofrades respetan la alfombra, por donde pasará la carroza con el Santísimo
Candidatos al Sacerdocio de la Diócesis
La procesión se dirige, cuesta arriba, hacia la Plaza del Ayuntamiento
El silencio y la oración se intensifican ante la llegada del Santísimo Sacramento
Se cuidan todos los detalles del culto, desde los ornamentos a los cantos litúrgicos
¡Un corazón grande para amar!
Durante su homilía el obispo recordó la necesidad de ser hombres y mujeres con un corazón grande para amar, con un corazón fuerte "para luchar por el bien, por la justicia y por la libertad".
"¡Ésa es la gran obra del Espíritu en el corazón del hombre! -subrayó el Prelado-: Cristo nos transforma por dentro. Es Bebida que nos purifica, Alimento que nos fortalece, que nos capacita para que tengamos esa mirada del Buen Samaritano ante el emigrante que, buscando un mejor futuro para su familia, pasa por mil calamidades, expone su vida...".
Continuó evocando el Obispo las palabras que había dicho con anterioridad, con ocasión del Pregón: "que el Señor nos conceda la gracia de plantearnos siempre la pregunta: ¿qué le puede pasar a esta persona si yo no la ayudo? Y si la ayudo... ¿qué le puede pasar?
...A veces estamos muy pendientes de qué me puede pasar a mí si le doy algo de dinero a esta persona, o si le dedico tiempo, o si me porto con ella de una determinada manera...
¿Queréis saber lo que nos puede pasar?
Jesús lo dice:
"Hay mas alegría en dar que en recibir. El que siembra generosamente, generosamente cosechará".
El Señor nos ha prometido que quien es capaz de olvidarse de sí mismo y de estar atento a su prójimo experimentará en su interior una alegría y paz enorme que nadie le puede arrebatar."
Y continuó:
"El Señor realice ese milagro de que tal manera veneremos su Cuerpo y su Sangre... ¡en los hermanos necesitados! porque son el Cuerpo de Cristo. Hacía yo referencia a esto en el día del Pregón: la Iglesia y la Eucaristía son Carne de Cristo. Tambien son Cuerpo de Cristo: "Lo que le hacéis a uno de ellos a mi me lo haceis"
¿Veneramos a una persona? ¡Estamos venerando a Cristo!
¿Despreciamos a una persona? ¡Estamos despreciando a Cristo!
¿Somos indiferentes ante el prójimo necesitado? ¡Somos indiferentes ante Cristo!
Así de claro: no hay escapatoria: "Lo que le hacéis a uno de ellos, a mi me lo hicistéis"
Y concluyó:
Señor, que de tal manera veneremos los Sagrados Misterios de su Carne y de su Sangre, que experimentemos en esta vida el fruto de tu Redención.
Y el fruto de tu Redención no es otro que tener un corazon semejante al Tuyo: un corazon samaritano, un corazón entrañable y misericordioso con todas las personas, especialmente por los pobres y necesitados.
|
|

El Palio, tras la carroza del Santísimo
El Señor Obispo, en procesión tras el Santísimo Sacramento
Diversas representaciones de la Villa
Miembros de la Banda de Música
El miembro más joven de la banda de Música
Pequeños tamborileros
La Banda de Música que cerraba el Cortejo Procesional

La procesión pasa en dirección hacia la Plaza del Ayuntamiento,
donde tuvo lugar la Bendición con el Santísimo
Concluida la ceremonia se respiraba un ambiente de alegría en toda la Villa
La luz del atardecer atlántico bañaba el Valle de la Orotava...
...dibujando en algunos edificios palmeras de sombra.
Perspectiva de la Villa, en el atardecer
Y en los días siguientes... Romería popular (pulse aquí para ver las fotos)
Fotos, texto y traslación a texto de las palabras del obispo: J. M. Cejas