Joseph Ratzinger, "Tiempo Sagrado" de El Espíritu de la Liturgia
Misa de Domingo en Santiago de Chile
El domingo es, por tanto, para el cristiano, la verdadera medida del tiempo, lo que marca el ritmo de su vida.
No se apoya en una convención arbitraria, sino que lleva en sí la síntesis única de su memoria histórica, del recuerdo de la creación y de la teología de la esperanza.
Es la fiesta de la resurrección para los cristianos, fiesta que se hace presente todas las semanas, pero que no por eso hace superfluo el recuerdo específico de la Pascua de Jesús.
Del Nuevo Testamento se desprende claramente que Jesús se encaminó con total conciencia a su "hora".
La expresión la "hora de Jesús", resaltada por el Evangelio de san Juan, tiene sin duda, un significado muy complejo. Pero, ante todo, remite a una fecha, Jesús no quiso morir en un día cualquiera. Su muerte tenía un significado para la historia, para la humanidad.



