Cada Papa desarrolla su pontificado de forma diversa, de acuerdo con las necesidades de la Iglesia. Juan Pablo II fue uno de los Papas que más ha viajado a lo largo de la historia del Papado..
Entendió que la Palabra de Dios necesitaba una voz; y la más poderosa es la del Papa.
En los últimos años de su pontificado su voz se fue escuchando
con la debilidad propia de un anciano, pero en esa
fragilidad humana se manifiestó más que nunca
el poder de Dios.
El Papa viajó por todo el mundo impulsado por el Espíritu, como padre, pastor, maestro
y peregrino; como
un vicario de Cristo que le ofrece a un mundo hambriento de Dios la Palabra que necesita.
Fue conmovedor verle hasta el último momento, a pesar de su edad
y de su condición física, soportar
agendas pesadas, condiciones extremas
de clima, con peligros a su seguridad, para
llevar la Palabra de Salvación a todos los pueblos, lenguas, culturas,
religiones y mentalidades.