5


15

Por qué creo que es la verdadera

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Iglesia es, por tanto, inseparablemente humana y divina. Es sociedad divina por su origen, sobrenatural por su fin y por los medios que próximamente se ordenan a ese fin; pero, en cuanto se compone de hombres, es una comunidad humana (León XIII, encíclica Satis cognitum ASS 28, 710). Vive y actúa en el mundo, pero su fin y su fuerza no están en la tierra, sino en el Cielo.

Se equivocarían gravemente los que intentaran separar una Iglesia carismática -que sería la verdaderamente fundada por Cristo-, de otra jurídica o institucional que sería obra de los hombres y simple efecto de contingencias históricas. Sólo hay una Iglesia. Cristo fundó una sola Iglesia: visible e invisible, con un cuerpo jerárquico y organizado, con una estructura fundamental de derecho divino, y una íntima vida sobrenatural que la anima, sostiene y vivifica.

Y no es posible dejar de recordar que, cuando el Señor instituyó su Iglesia, no la concibió ni formó de modo que comprendiera una pluralidad de comunidades semejantes en su género, pero distintas, y no ligadas por aquellos vínculos que hacen a la Iglesia indivisible y única... Y así, cuando Jesucristo habló de este místico edificio, recuerda sólo a una Iglesia a la que llama suya: edificaré mi Iglesia (Matt. XVI, 18). Cualquier otra que fuera de ésta se imagine, al no haber sido fundada por El, no puede ser su verdadera Iglesia (León XIII, encíclica Satis cognitum ASS 28, pp. 712 y 713).

Fe, repito; aumentemos nuestra fe, pidiéndola a la Trinidad Beatísima, cuya fiesta celebramos hoy. Podrá ocurrir todo, menos que el Dios tres veces Santo abandone a su Esposa.

San Josemaría

-La Legión de María --------Frank Duff--------¿A qué viene tanto miedo?-------Edel Quinn------Alexia González Barros y yo



Anterior
-----Siguiente--

Uno- dos- tres- cuatro- cinco-seis -siete -ocho- nueve -diez -once- doce- trece- catorce- quince