|
|
“Este señorío sobre la muerte no evita que Jesús tenga una sincera compasión ante el dolor que implica. El corazón de Cristo es divino-humano, en Cristo, Dios y Hombre se encuentran perfectamente, sin separación y sin confusión. Él es la imagen, de hecho, de la encarnación de Dios que es amor, misericordia, ternura maternal y paternal; de Dios que es vida”
Jesús hoy nos dirige la pregunta” que hizo a Marta: “¿Crees esto?”
“Esta pregunta excede nuestra capacidad de entendimiento, y nos pide confiar en él, así como el confía en el Padre”, indicó el Papa y señaló que una respuesta: “Sí Señor. Creemos a pesar de nuestras dudas y oscuridades, creemos en ti, porque tienes palabras de vida eterna, esperamos regalos de vida después de la vida, una vida auténtica y plena en tu reino de luz y paz”.
“Confiemos esta oración a la Santísima Virgen María. Que su intercesión fortalezca nuestra fe y esperanza en Jesús, especialmente en los momentos de mayor prueba y dificultades”.
Benedicto XVI
|