Clase III. La vocación: una llamada divina a la plenitud del amor
Esquema sintético de esta clase
Algunas ideas fundamentales que se sugiere resaltar.
- La vocación cristiana es una iniciativa de Dios: una elección, un envío, una luz, una gracia y una llamada a la plenitud del Amor, que es la santidad. Amor con mayúsculas.
- Toda vocación supone una misión.
- Dios nos llama a todos a la santidad en la Iglesia por el Bautismo, por un camino personalísimo.
- Todos los hombres y mujeres tenemos vocación. Cada caminante siga su camino.
- Cada uno debe descubrir la Voluntad de Dios para su vida: su propia vocación. Dios nos llama por nuestro nombre. Dios llama cuando quiere y como quiere.
Cómo llamó el Señor a los Apóstoles.
- Para corresponder a la llamada de Dios hay que asumir los riesgos de la libertad y las renuncias que supone toda afirmación. Para andar hay que tener un pie en el aire.
- La vocación es una aventura apasionante, la gran aventura de la vida, un tesoro que Dios me entrega y que hay que cuidar.
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