El Papa en Australia:
crónica y comentarios de un peregrino
¡Comienza la J.M.J!
jueves, 17 de julio: comienza oficialmente la Visita
Buenas noches Sydney, buenas tardes España. Acabamos de llegar de la Bahia de Sydney donde hemos dado la bienvenida al Santo Padre. Una fiesta de banderas tapizaban la ciudad australiana. Los vagones de los trenes llenos a rebosar se esforzaban por ganar en poderío e ingenio en los cánticos y rezos a los vagones aledanos.
Ha sido una competencia donde no ha habido vencedores ni vencidos, sino mucho entusiamos por ver al Papa.
Hoy hemos tenido una estupenda catequeis con el obispo de Alcalá de Henares, Mons. Catalá, , sobre el Espíritu Santo, Alma de la Iglesia.
Sigo con un fortísimo gripazo, pero hoy los mexicanos que atiendo en la catequesis al verme así, me han ofrecido una eficaz medicina: tequila. ¡Santo remedio! ¡Viva México!
La gente está alucinada al ver a tantos jóvenes por la calle con el afán de formarse mejor cristianamente. Los peregrinos de mi grupo son gente muy rezadora, y de manera espontánea y natural, rezan el rosario, le cantan la Guadalupana a la Morenita del Tepeyac, la Salve Rociera a la Virgen del Carmen, se divierten, cantan, se confiesan... Esto es una maravilla.
Hoy ha comenzado oficialmente la visita a Australia, con la ceremonia de bienvenida de las autoridades del país en la Casa de Gobierno de Sydney, donde el Papa ha pronunciado su primer discurso.
Después el Papa se trasladó a la capilla de la Beata Mary MacKillop, donde estuvo orando y luego se reunió con con el primer ministro australiano en la Casa del Almirantazgo.
Jornada Mundial de la Juventud
A primera hora de la tarde se ha dirigido al muelle Rose Bay de Sydney, donde ha sido recibido por un grupo de aborígenes australianos con danzas y cánticos tradicionales.
Luego, en el barco Sydney 2000, ha recorrido la Bahía hasta el embarcadero Barangaroo, donde le han dado una calurosísima bienvenida decenas de miles de jóvenes.